Dos poemas sobre Palestina

0

LA VUELTA PALESTINA A ESPAÑA

Enarbolar una bandera como quien se refugiara 

Bajo la sombra de una árbol talado

Caer desde la distancia de un foso

Hacia la ingravidez de saber lo que apoyas

Soltar el grifo del aliento enjaulado

Dar color a la carretera recién cerrada

Y saber que tu gesto es amplio y claro

Que tu boca anuncia el resultado de lo que piensa el pueblo

Mientras los tibios salpican pesquisas y sahumerios

Catervas de tropeles que circulan como obuses

Y las islas negras de escombros lloran en el alféizar

De la equidistancia

Mientras el epicúreo responsable encuentra abierta la carretera

Se espantan las palúdicas moscas de los cuerpos cercenados

Abre la boca el bebé y muere el recién nacido

Un niño hambriento anuncia el fin del mundo

Mil lanzas clavadas en todos los costados recrudecen los pelos de punta

Sangre de hijos retorciéndose

Sangre de terciopelo gris

Sangre de polvo en cada sionista que ametralla

Miremos el solsticio de jaulas y líquenes

Cambiemos el cuerpo de la carrera

Cerremos todas sus embajadas

Y que el sionista desaparezca entumecido entre dos zarzas ardientes

Bravo pueblo recién escarmentado

Brava prole de futuros proletarios

Que estáis poniendo el asta de vuestras banderas

Por encima de la postración de vuestros próceres

Sois el pueblo y clamáis con voz de argonauta

Que es más justo enfrentar al psicópata

Que ser un ser más en medio de esta vileza

La virtud reside en el enfrentamiento

La potencia ondea con furor regio

La integridad la lleváis calzada en el aire como un Ave Fénix

La facultad del alma más altiva reside en despreciar la indiferencia

La bondad sin pudor ejecuta al cobarde y prende al necio

La ética es el don más preciado del individuo que empatiza

Porque lo injusto siempre prendió el fuego

No se quemarán vuestras entrañas

Y la soberbia ha de ser combatida a mano armada

Pueblo virtuoso y compañero

Fiel epígrafe palestino de la mar a la montaña.

………………………………………………………………………….

CONTRA EL GENOCIDIO

Hacia el sur miran mis dedos de plomo rojos

No hay candela que el horror mire y alumbre

Algo de sangre se ha salpicado a mis ojos

Y tengo los zapatos repletos de herrumbre

Que están quemando hombres como rastrojos

Que están matando niños por costumbre

Que el genocidio escupe víboras y cerrojos

Sobre la virtud de un mundo de servidumbre

¿Es que no hay quien ayude y ejecute

A los hijos de ese su dios tan diminuto?

¿Es que han de morir de hambre—nadie lo discute—

Aquellos que plantaron ese masivo fruto

De olivo y de sal de vida y de disfrute

Por un nazi nacido de hez y medio bruto?

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.