Jaime Cedano en el blog Suenan Timbres
La expectativa de este día 28 de julio es total. Nadie es indiferente. Todos los ánimos están exaltados. Como si la selección Colombia de futbol jugara la gran final de un imaginario y utópico campeonato mundial de futbol, aunque una final así tendría a todo mundo con la misma camiseta puesta. La jornada previa a esta gran final ha sido intensa. Y todavía faltan unas horas para que la jueza Sandra Heredia abra el estadio de las grandes emociones nacionales y quizás muy rápidamente de el pitazo final. Entonces todo mundo gritará, puteará, reclamará o celebrará. Sea cual sea el resultado. Las hinchadas están divididas y así ha sido durante los largos trece años de este atormentado partido. Pero claro, las emociones se han multiplicado los últimos días, y la delirante hinchada de Álvaro Uribe, que al principio era muy mayoritaria y ha venido decreciendo sistemáticamente al sentir cada día de cada nueva audiencia que podían perder, se han venido desesperando.
Aunque hay algo maravillosamente asombroso. No ha habido puñetazos, ni patadas en las graderías.
En el estrado ha habido leguleyadas, jugarretas jurídicas, payasadas procesales y seguramente que intimidaciones o mucho billete por debajo de la mesa. Hay emociones pasionales y tormentosas. Pero la sangre no ha llegado al río. A pesar del intento de muchos de enturbiar las gradas como lo hizo el director de una revista de los bajos mundos que tratando de intimidar a la jueza le contó al país todo lo que de ella pudieron averiguar desde los tiempos en que la niña correteaba alegre y despeinada por las callejuelas de su pueblo natal. El señor Uribe anoche no durmió tranquilo y seguramente renegó otras mil veces, como tantos millones de veces lo ha hecho estos años, del día en que se le ocurrió demandar al joven parlamentario Iván Cepeda y de acusador terminó de acusado. Que fue por lana y regresó trasquilado.
El resultado de hoy, que de todas maneras podrá haber partido de vuelta, no solo resolverá un litigio particular. Que de particular no ha tenido nada. Es también una forma de tirar al cara y sello una confrontación nacional de por lo menos setenta años. Incluso hay quienes esperan el resultado para definir candidaturas, alianzas y estrategias para las elecciones de 2026.
Tomemos asiento señoras y señores.
Las horas que vienen serán de gran histeria nacional. Habrá silencio en el estrado y gritos, rezos y arengas en las graderías.
Pero tranquilos. La sangre no llegará al río.
Bogotá, lunes 28 de julio a la hora del primer tintico matinal.
NOTA: Un abogado amigo me dice que es bueno aclarar que hoy la jueza expresará el sentido del fallo. Culpable o inocente de todo. O culpable de alguno de los cargos e inocente de los otros. Y si lo declara culpable de algo convocará a una nueva audiencia en la que dirá cual será la sentencia. Previo a ello dialogará con todas las partes.
1er #Veredicto
La jueza Sandra Heredia acaba de declarar culpable a Álvaro Uribe Vélez por el delito de soborno en actuación penal.
Sin duda esto es un hecho que fortalece el estado de derecho en Colombia.
Avanzamos un paso en la justicia. Seguimos atentos a este juicio histórico.
El jueves espere cometarios de este hecho y de otros más en su programa de siempre: Suenan timbres, la palabra que camina.








