La soberanía nacional reside en el pueblo

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En la columna con la que me estrené para este diario, tuve la idea (por la recepción diría que con éxito) de realizar un paralelismo entre el fascismo o más concretamente entre Vox (lo mismo es) y la uberización de la economía.

Y no deja de ser curioso que de manera posterior, y analizando toda ésta cultura neoliberal, en muchas ocasiones se encuentran más coincidencias entre ésta nueva economía que nos venden y la derecha. Da igual derecha con la cara lavada para no parecer mucho lo que es, derecha mas reaccionaria o derecha casposa y corrupta.

Muchos factores en común que van a desembocar en un sólo objetivo: la acumulación de riqueza en base a ganar dinero de manera rápida y fácil. Lo mejor de cada casa como se puede comprobar…

El caso es que la semana pasada, uno de los bancos mas importantes del mundo (o sea los buitres que mueven los hilos) Goldman Sachs, principales inversores de Uber, anunciaron a bombo y platillo que no iban a seguir financiando a la empresa norteamericana porque no les era rentable.

Del mismo modo semana antes, Rakuten el gigante japonés de la venta on line y a su vez, máximo accionista de Cabify, (el denominado unicornio «español» de las startups), hacía lo mismo al no participar en la ronda de financiación de la empresa de Delaware hasta el punto de retirarse como máximo inversor.

Estos son los únicos casos en los que se demuestra que el capitalismo de plataforma ya no tiene recorrido, pero sí son los ejemplos mas sonados de que estas empresas, hijas del neoliberalismo más salvaje, no son más que otro experimento fallido del imperialismo yankee para atacar nuestras economías y nuestros servicios.

¿Y todo esto que tiene que ver con la derecha de nuestro país?

Pues tiene que ver y mucho, empezando por el hecho de que todo se reduce a someter a las trabajadoras y trabajadores y ser los amos ya sea de las instituciones o ya sea de los servicios públicos.

La derecha (en todas sus vertientes) de éste país siempre con esas ansias de poder. Los que cuando gobiernan hacen suyas las instituciones públicas, del mismo modo que antaño eran los dueños del cortijo y hacían y deshacían a su antojo con las trabajadoras y los trabajadores.

Esa derecha tan corrupta como el PSOE de Felipe González o de los Eres de Andalucía, tampoco lo olvidemos. Y que es tan corrupta y roba tanto porque únicamente busca el beneficio propio a cosa del dinero que es de todos.

De igual manera, tenemos a Uber y Cabify o a Glovo que han llegado a nuestro país totalmente dopados con dinero que no es suyo, dinero de la especulación y de la cultura del pelotazo para apoderarse de los servicios públicos, destrozarlos pasando por encima de todo tipo de normas y de personas , con el único fin de lucrarse a costa de los ciudadanos y ciudadanas explotando a las trabajadoras y trabajadores.

¿Veis los paralelismos?

Al final sólo es meterle mano al interés general para intereses privados.

Es por eso que pese al discurso patriótico de banderas y pulseras de la derecha española, y pese a ser realmente conservadora más que liberal, se lleva tan bien con el alumno aventajado del neoliberalismo atroz.

Porque el fin, llámese derecha, ultraderecha, fascismo, capitalismo de plataforma o economía colaborativa, se reduce a corromper lo que es de todos, de reventar lo público. Se trata de robarnos lo que es nuestro y de pasarse literalmente «por el forro» nuestras normas.

Para pasarse por el forro nuestros derechos. 

Que no os engañen, por mucho que lo vistan de modernidad y de innovación, son diferentes perros con el mismo collar. Y si no se les pone un muro de contención, van a seguir robando.

Sino les ponemos claro que es el pueblo el que manda y sobre el que recae la soberanía de nuestro país, nos van a seguir robando, ya sea desde una aplicación o ya sea desde las instituciones y lo peor de todo es que mañana seremos nosotros y nosotras, los que tendremos que estar sometidos a ellos, a su servicio.

Mañana todo lo que es nuestro, será suyo.

Empatía, conciencia de clase y responsabilidad. Así se para al monstruo.

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Carlos Rodríguez Expósito
Carlos Rodríguez Expósito. Community Manager de Élite Taxi Barcelona. Colabora activamente con el espacio No Mas Precariedad, formado por decenas de colectivos en lucha y con 404 Comunicación Popular. Ahora también pertenece al área de comunicación de Taxi Project una nueva asociación donde del mismo modo, pretenden acercar el sector a los colectivos sociales y luchar contra la uberizacion de la economía a nivel global.

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