Reacción

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Ayer, 13 de enero, en la radio íbamos a pasar una llamada en directo un poco para celebrar el comienzo de nuestra nueva aventura. Nuestro coordinador Tito, era el broche final a un comienzo un poco caótico pero ilusionante y lleno de buenas sensaciones. Y al llamar, todo se cayó, como un castillo de naipes.

Todo se cayó porque al ponernos en contacto con él, fuera de antena por problemas técnicos, me contó la fatídica noticia. Le habían requerido para sancionarle por todas las movilizaciones y acciones que el sector realizó el año pasado, fruto de las cuáles se llegó a conseguir algunos de los objetivos de nuestras reivindicaciones ante la administración.

Esa misma administración con la que se estaba negociando a día de hoy por su inacción y que ahora vuelto a hacer que el taxi en Barcelona se levante y con mas fuerza si cabe por éste acto de represión.

Porque no es más que eso, un acto de represión totalmente injustificado (nunca lo es) dirigido a desestabilizar nuestra unión y del mismo modo a Tito como persona. Ellos saben bien que pese a no ser el líder, ya que siempre ha habido un Comité y las decisiones se toman de manera asamblearia, su espíritu de lucha, su entrega y su carisma es el que mueve la mayoría de las acciones.

Y si yo, conociendo a Tito, sé que su reacción en estos casos siempre es muy rápida, pienso en que todos somos humanos y ese shock inicial que yo noté en la conversación que mantuvimos en un primer momento, era lo que estaban buscando para descolocarle en esta ocasión en el que la situación se ha vuelto crítica una vez más para ellos.

Porque así es como funcionan, así es como pretenden dinamitar la unión de un colectivo cuando se organiza y lucha.

Es humano tener incertidumbre, y ellos la saben manejar bien porque esa incertidumbre es la que lleva al miedo. Al miedo de situaciones con las que no contábamos o en las que no confiamos que se haga verdadera justicia, sobretodo en este país. Y eso, nada más y nada menos es lo que han buscado para reventar este movimiento.

Ya los conocemos, la represión es así, a traición y por la espalda. Con cobardía.

Pero si algo hemos aprendido de la lucha de clases, es que ante la represión, la unión entre las trabajadoras y trabajadores es más fuerte.

Ante los ataques del poder, el vínculo entre los compañeros y compañeras, entre nuestra clase se hace más fuerte que nunca y del mismo modo con el orgullo de ponernos delante de los que pretenden pasar por encima nuestro y decirles a la cara que quien toca a una, nos toca a todas.

Porque nuestra lucha, vuestra lucha, ha sido la de todos y todas.

Simplemente por eso no vamos a dar ni un paso atrás, como las compañeras y compañeros, como cualquier trabajador y trabajadora que no se rinde por muchos golpes que reciba.

Desde el taxi, por lo menos desde la parte que me toca, agradecemos de corazón el apoyo de los demás compañeros y compañeras de los colectivos, esos trabajadores y trabajadoras que siempre han sido para nosotros y nosotras un ejemplo de lucha. Agradecemos de igual manera el apoyo de algunos políticos valientes que se han pronunciado sobre el atropello que estamos viviendo y por último hay que agradecer a nivel general algunos medios y periodistas que se han hecho eco de la situación para que todas y todos os enteréis de cómo actúan cuando las personas se revelan.

Y por supuesto a nivel particular a este medio, El Común que se ha puesto de frente una vez más para prestar apoyo a un trabajador ante una situación de injusticia.

Quién piense que van a poder con Tito y con su espíritu, no tienen ni idea de lo que están haciendo.

¡¡Seguimos!!

Foto cortesía de 404 Comunicación Popular

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